El sector de fabricación de etiquetas mantiene su dinamismo

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Desde AIFEC se han presentado los resultados de la encuesta trimestral del sector de fabricación de etiquetas del mercado ibérico, correspondiente al período de abril a junio de 2025. Los datos muestran, en términos generales, un comportamiento positivo, con una representatividad que supone el 52% de la facturación total del mercado ibérico.

En este segundo trimestre, el sector registra una ligera caída del 1,1% en facturación y del 0,7% en metros cuadrados procesados. Sin embargo, al analizar el acumulado del primer semestre frente al mismo periodo del año anterior, el comportamiento sigue siendo favorable: la facturación crece un 0,9% y el volumen procesado aumenta un 2,2%.

Estos resultados se alinean con la fotografía europea presentada por FINAT, que identifica que, durante la primera mitad de 2025, la industria europea de la etiqueta se encuentra en un punto crítico marcado por resiliencia, adaptación y un optimismo cauteloso. A pesar de la incertidumbre macroeconómica y las disrupciones geopolíticas, el sector europeo continúa reajustándose, innovando y planificando el futuro, con una demanda sostenida en segmentos clave como comercio electrónico, productos del hogar y sanidad, mientras que alimentación y bebidas muestran un crecimiento más moderado.

En cuanto a la percepción del sector ibérico sobre la actividad económica del segundo trimestre, el 50% de los encuestados considera que la situación se mantendrá estable durante los próximos meses, mientras que un 23% prevé una mejora, lo que refleja una perspectiva prudente pero positiva.

El contexto económico general también ayuda a interpretar estos datos. La economía española aceleró su crecimiento en el segundo trimestre del año pese al entorno marcado por la guerra comercial internacional. El PIB aumentó un 0,8% entre abril y junio gracias al impulso del consumo privado y de la inversión. Aunque España tiene una dependencia relativamente limitada del mercado estadounidense, la guerra comercial iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó incertidumbre global y las exportaciones españolas mostraron signos de debilidad. Así, el crecimiento del PIB se apoyó casi exclusivamente en la demanda interna, que aportó 0,8 puntos al avance trimestral, mientras que el sector exterior tuvo una contribución prácticamente neutra.

En conjunto, los datos del sector muestran una evolución estable dentro de un entorno económico complejo, y confirman la tendencia observada a nivel europeo: un sector que, pese a las presiones externas, continúa adaptándose, invirtiendo y avanzando con una visión de futuro.